Buenas noches … Tristeza

La tristeza es una de nuestras emociones básicas y naturales. Una tristeza sana viene y va sin dejar heridas. En Jin Shin, la Tristeza es una de las cinco Actitudes que pueden desarmonizar tu día, tu semana… y en el peor de los casos, tu vida entera. No se trata de reprimir las emociones sino de equilibrarlas para que cumplan su función y después dejarlas ir. Ayer por la noche, anticipando la despedida de mi hijo, empecé a sentir la tristeza de la separación… Vive a 3.000 kms de aquí y en otoño se van a Asia hasta marzo…

Así que me puse manos a la obra con la secuencia para armonizar la Tristeza del libro de Autoayuda 1 de Mary Burmeister. Me centré más en la mano derecha porque, en Jin Shin, el lado derecho del cuerpo es el presente y mi tristeza era una emoción muy del presente. Dedo a dedo fui exhalando y explorando las emociones que componen la Actitud de la Tristeza: la preocupación de cuando volveré a ver a mi hijo, el miedo que me genera esa incertidumbre, la emocionalidad* que me saca de mi centro y la pena… Mary decía que la verdadera causa de la tristeza es la posesividad. Aunque a nivel mental entiendo y acepto que mis hijos son adultos e independientes y que ya no son ‘míos’, no siempre es tan sencillo a nivel emocional…

La tristeza tiene una función importante. Nos habla de aquello que nos importa, de los vínculos que tenemos y de las cosas que estamos dejando atrás. Comprender y aceptar nuestras tristezas nos ayuda a conocernos mejor. Y quizá esta sea una de las cosas que más me gusta del Jin Shin: no se trata de reprimir las emociones, sino de ayudarnos a transformarlas y conocernos a nosotr@s mismo@s. Esta mañana llegó la despedida y la tristeza estaba ahí naturalmente, pero mucho más ligera. Al armonizar la tristeza, creamos espacio para la dicha. Y a lo largo del día, cuando pensaba en el, sentía mucho agradecimiento por todos los buenos momentos de la visita. Esa es la magia de Jin Shin.

Una pequeña práctica para la tristeza

Puedes utilizar esta secuencia cuando necesites gestionar un duelo, una despedida, una pérdida o cualquier situación que te genere tristeza. Si tienes prisa, sujeta solo el dedo anular. Y si es una tristeza antigua, prueba a centrarte en la mano izquierda (el pasado) mientras sintonizas con esos recuerdos que todavía te generan esa pena que ya ha dejado de cumplir su función. Pregúntate qué papel desempeñan la preocupación, el miedo y la rabia en esta tristeza. A veces nuestras respuestas nos sorprenden y pueden ayudarnos a gestionar la actitud. Exhala, comprende y acepta ese cocktail de emociones. En mi experiencia, la atención plena y la introspección me ayudan a entender e integrar mejor los cambios energéticos. Jin Shin funciona igual aunque no tengas interés o tiempo para profundizar.

Si quieres experimentar con otras autoayudas para armonizar la actitud de la tristeza, échale un vistazo a esta ficha.

Fuente: Libro 1 de Autoayuda de Mary Burmeister